Gustavo Reinosso: Nota sobre déficit en IS y escolaridad!!

UN 15% DE LOS ESCOLARES PUEDE FRACASAR EN SUS ESTUDIOS POR DÉFICIT SENSORIAL




Vitoria 15 sep (EFE).- Dificultades en la escritura o en el aprendizaje, que habitualmente son achacados a la vagancia, pueden deberse a carencias en la integración sensorial, un problema que afecta hasta a un 15 por cien de los escolares y que puede desembocar en fracaso escolar si no se trata a tiempo.

En declaraciones a EFE, el experto Gustavo Reinoso ha asegurado que una de las herramientas que pueden contribuir a ayudar a los niños que se encuentran en esta situación es la terapia ocupacional, una disciplina no demasiado conocida en España, pero avalada internacionalmente por sus buenos resultados.

Diplomado en Terapia Ocupacional por la Universidad Litoral (Argentina) y poseedor de una formación en este área en diversas universidades de Estados Unidos, Reinoso asegura que los niños que padecen estas disfunciones pueden padecer un auténtico calvario en las aulas "porque ven que no pueden hacer muchas cosas que otros desarrollan con facilidad".

En última instancia, esto puede desembocar, si no se trata con prontitud, en autoestima baja, frustración, abandono escolar, y en edades posteriores, en alcoholismo o depresión, advierte Reinoso, co fundador del Advance Therapy Systems (ATS) en Irlanda, un centro especializado en integración sensorial para niños y adultos.

Un infierno similar pueden padecer los padres, que no saben cómo tratar a su hijo porque no aprende con normalidad, a pesar de que, en muchas ocasiones, los dictámenes psicológicos sean normales.
Entonces, las familias inician un peregrinaje por diferentes consultas, que no siempre detectan el problema con acierto.

Reinoso reconoce que "cuesta" llegar a la terapia ocupacional como forma de abordaje de estos problemas y, de hecho, "son los propios padres los que, vía Internet o por el boca a boca, se movilizan para dar salida a la situación de sus hijos".

Por ello, el experto recomienda a los padres que cuando detecten alguna disfunción en sus hijos, "se agrupen, se asocien, investiguen y busquen centros" porque cuando vean que "las cosas tienen un nombre y se pueden solucionar no van a parar".

"Hemos fallado al no escuchar lo suficiente a las familias cuando han hablado de estos problemas", ya que son ellos quienes realmente los perciben.

En este sentido, la terapeuta ocupacional Estíbaliz Barrio, responsable de la Asociación para la Atención de Niños con Alteraciones del Desarrollo "Kulunka", de Vitoria, explica que en España los centros escolares carecen de terapeutas ocupacionales.

Estos profesionales sólo figuran en los Centros de Coordinación Pedagógica, donde un única persona debe atender a varios colegios, por lo que, en la práctica, solo se trata a los casos más graves.
"Además, con la crisis se ha restringido todavía más el campo de trabajo", señala Barrio.
A juicio de Reinoso, esta estrategia es una "mala inversión" por parte de las autoridades educativas, ya que el hecho de contar con terapeutas cualificados en los colegios evitaría que los problemas desembocaran en otros mayores, "mucho más caros de solucionar".

Para no llegar a esta situaciones, Reinoso propone un método de trabajo basado en juegos específicos, ejercicios psicomotores como trepar o saltar, o actividades como sumergirse en texturas, contando siempre con la colaboración del niño.

Según recalca Reinoso, los beneficios de estas fórmulas están avalados por diversos estudios internacionales y hacen que los escolares puedan disfrutar de actividades que hasta entonces no habían imaginado que les pudieran gustar. EFE

Prueba Piloto con Niños del Espectro Autista (TEA)

Gracias Judith Abelenda por compartir con Neurolandia este maravilloso articulo:


Los niños con diagnóstico de trastornos del espectro autista (TEA) han recibido por largo tiempo tratamientos de integración sensorial (IS). Sin embargo, hasta la fecha no ha habido estudios que con total confianza prueben la eficacia de esta intervención con estos niños.
En la Edición Enero/Febrero de 2011 el American Journal of Occupational Therapy (Revista Americana de Terapia Ocupacional) publica los resultados de un estudio piloto sobre la eficacia de las intervenciones de IS en niños con TEA. Este estudio trata de resolver los diferentes problemas que se han encontrado en el pasado para realizar estudios de eficacia.
Los terapeutas ocupacionales que usamos en nuestra práctica cotidiana el marco de referencia de integración sensorial celebramos la publicación de este estudio, y esperamos que los esfuerzos en esta dirección continúen para poder proveer a los niños con TEA servicios eficientes y de probada eficacia.

Entre las dificultades para realizar estudios de eficacia se cita el hecho de que la naturaleza individualizada del tratamiento de IS no permite aplicar protocolos preestablecidos a todos los niños en el estudio. Otra dificultad radica en que los estudios han contado con un número de participantes muy pequeño, lo que hace difícil establecer estadísticamente la eficacia de la intervención. Finalmente, la falta de herramientas de evaluación apropiadas para medir el cambio después de la intervención ha creado otra barrera para la medición de la eficacia.

El objetivo de este estudio piloto es implementar un diseño de alta calidad con el objetivo de establecer un modelo para futuras pruebas controladas aleatorias, identificar cuáles son las mejores herramientas para medir los resultados de la intervención y establecer si las intervenciones de IS son efectivas en niños con TEA.

El estudio incluyó 37 niños de entre 6 y 12 años que fueron asignados de manera aleatoria a dos grupos: uno recibió tratamiento de terapia ocupacional basada en integración sensorial, y el otro tratamiento de terapia ocupacional con énfasis en motricidad fina. El tratamiento fue provisto de manera intensiva 3 veces por semana durante un período de 6 semanas.

Para tratar el problema de la heterogeneidad de las intervenciones debido a la naturaleza individualizada de la misma, el estudio utilizó una medida de fidelidad al tratamiento, que establece las pautas que una intervención de integración sensorial debe seguir para poder ser designada como tal y establecer unos patrones comunes a todas las intervenciones.

Para tratar el problema de la medición del progreso antes y después del tratamiento, el estudio utilizó (además de una serie de baterías que evalúan el procesamiento sensorial, la responsividad social,  las funciones neurológicas y escalas de conducta adaptativa), una Escala de Logro de Objetivos (Goal Attainment Scaling – GAS). Esta escala permite establecer y medir objetivos de tratamiento funcionales, significativos y específicos para cada participante en el estudio. Es este caso, los objetivos fueron establecidos por los investigadores en conjunción con los cuidadores principales de los niños. Los objetivos se dividieron en tres categorías: Procesamiento Sensorial y Regulación, Habilidades Funcionales Motoras, y Habilidades Sociales/Emocionales.

Los resultados indicaron que al finalizar la intervención ambos grupos demostraron mejoras en los objetivos establecidos por el GAS, pero el grupo que recibió integración sensorial obtuvo mejoras significativamente mayores en las tres áreas.

Por otra parte, el grupo de integración sensorial demostró mejor responsividad social con muchos menos manierismos autistas (movimientos repetitivos, autoestimulación) indicando que esta intervención puede tener una influencia sobre los síntomas centrales de TEA. Es posible que esto se deba a una mejora en la habilidad de procesar estímulos sensoriales, ya que tanto la autoestimulación como los movimientos repetitivos tienen la función de regular la función sensorial.

Finalmente, al finalizar el tratamiento, una gran cantidad de niños del grupo de IS, que no habían sido capaces de completar una prueba estandarizada antes del inicio del tratamiento, pudieron hacerlo, indicando mejor atención y habilidad de enfocarse y de comprender instrucciones dadas verbalmente.

En síntesis, este es un estudio promisorio que otorga un apoyo preliminar para el uso de intervenciones de IS con niños con TEA

El artículo completo donde se presenta este estudio es:
Pfeiffer, B.A., Koenig, K., Kinnealy, M., Sheppard, M. & Henderson, L. (2011). Research Scholars Initiative – Effectiveness in sensory integration interventions in children with autism spectrum disorder: A pilot study. American Journal of Occupational Therapy, 65,  76-85

Así empezó todo...

En este video la Dra. Lucy Miller nos cuenta como empezó la integración Sensorial. Preciosas imágenes de Jean Ayres trabajando en su clínica. Un aliento para los que trabajamos a pulmón ver su consultorio, sencillo, hecho a mano, sin lujos. Que bueno poder ver como empezó todo!!!! Pasen y vean....



Déficit de procesamiento sensorial en el espectro del autismo. Autores:Erna Imperatore Blanche y Gustavo Reinoso

Introducción

Autismo es un patrón de retraso del desarrollo de aspecto biológico y etiológico diverso (Herbert, 2005). El trastorno generalmente esta caracterizado por un comienzo temprano de déficit cualitativos en la interacción social y conductas estereotipadas que también pueden manifestarse en el sistema inmune, gastrointestinal, y de las funciones sensoriales (Greenspan, 2006; Herbert, 2005). Autismo, Asperger (AS) y Trastornos Profundos del Desarrollo (PDD) constituyen el Espectro del Trastorno del Autismo (ASD) (American Psychiatric Association, 2000). El diagnostico del espectro esta basado primordialmente en observaciones de la conducta, chequeos o entrevistas realizados por profesiones con experiencia (Volkmar et al, 2005). En el presente ASD es uno de los trastornos del desarrollo que están creciendo mas rápidamente en USA y otras partes del mundo. La asociación de autismo de USA (The Autism Society of America, 2006) reporta que en el ano 2006 existían 1.5 millones de individuos diagnosticados con autismo en USA, un aumento del 170% en la prevalencia de este diagnostico desde 1990. Las estadísticas indican que 1 en 166 (150) de los nacimientos vivos son niños diagnosticados con autismo. Se estima que el costo anual de intervención con estos niños en USA es de 90 billones de dolares de los cuales el 90% se gasta en el cuidado del adulto (Autism Society of America, 2006). Dos tercios de esta cantidad podría ser reducida con diagnostico e intervención temprana (Autism Society of America, 2006) .

El proceso de diagnostico del ASD durante los primeros anos de edad sigue siendo un desafió para los padres y los profesionales. La literatura es rica en estudios que describen los primeros signos del autismo, pero estos estudios no son usados en la practica clínica y las familias viven con la intercidumbre en vez de la confirmación que las conductas que exhiben los niños son signos de un trastorno severo en el desarrollo (Schieve, Blumberg, Rice, Visser & Boyle, 2007).

Central en el diagnostico temprano del autismo son los signos de disfunción sensorial presentados por estos niños, los cuales muchas veces llevan a los padres a la búsqueda de consulta profesional. Signos de disfunción sensorial en niños con diagnostico de autismo han sido descriptos tempranamente en la literatura. Kanner (1943) describió no solo la fascinación y el placer que los niños con diagnostico de autismo experimentan en relación a ciertos estímulos sensoriales como el reflejo de la luz en los espejos sino también signos asociados con estrés como por ejemplo el cubrirse los oídos en presencia de ciertos sonidos. La descripción de signos de déficits en el procesamiento sensorial en el niño con diagnostico de autismo abunda en la literatura e incluyen no solo el resultado de estudios de investigación y reportes clínicos sino también numerosas descripciones cualitativas de carácter biográfico (Bemporad, 1979; Cesaroni and Garber, 1991; Grandin and Scariano, 1986; Gerland, 2003; Jones, Quigney, & Huws, 2003; Williams, 1999)

Terapistas ocupacionales y físicos muchas veces reciben a estos niños en su practica clínica y se encuentran en la situación de escoger la intervención ideal para tratar estos problemas. Este articulo busca elucidar la evidencia en la literatura de investigación que describe los problemas sensoriales presentes en el diagnostico de autismo para que de esta manera el profesional tenga claro que estos déficit impactan el funcionamiento ocupacional de estos niños y de la familia.

La revisión de la literatura se condujo del siguiente modo. Bases de datos comúnmente utilizadas por la comunidad científica fueron revisadas sistemáticamente en busca de publicaciones cuyo énfasis principal fuera la descripción de los problemas sensoriales en los individuos con diagnostico de autismo. La búsqueda incluyo artículos cuyo titulo o resumen incluyera los descriptores autismo y sus sub-descriptores, sensorial y sub-descriptores y que fueran publicados en el periodo 1997-2007 en el idioma ingles. Técnicas de reducción en el volumen de la literatura se emplearon considerando disponibilidad, relevancia, y validez. Las listas de referencias enumeradas en los artículos revisados se consideraron en relación a su aporte al tema de revisión. Bases de datos utilizadas incluyeron Ovid databases (United States National Library of Medicine, 2007), Health and Psychosocial Instruments (Behavioral Measurement Database Services, 2007) Medline (United States National Library of Medicine, 2007), Psychinfo (Cambridge Scientific Abstracts, 2007), Eric (Eric, 2007), Mantis (The Action Potential Corporation, 2007), First Search (United States National Library of Medicine, 2007), OT Search (OT Search, 2007), OT Seeker (OT Seeker, 2007). Esta revision esta basada en articulos que pueden proporcionar mas evidencia al trabajo de terapeutas ocupacionales.

Resultados de la revisión

Los resultados de la revision apoyaron la presencia de disfunciones sensoriales en niños con autismo. La mayoria de los estudios se centran en los sistemas auditivos y táctiles y mas que nada en disfunciones de hyper o hypo respuesta mas que en disfunciones de discriminación.

Es relevante establecer que los síntomas sensoriales presentes en varios de los sistemas descriptos en la literatura en el individuo con autismo no son atribuidos a déficit en la agudeza (por ejemplo visual o auditiva) del mismo individuo (Rosenhall, Nordin, Sandstroem, Ahlsen, & Gillberg, 1999; Scharre & Creedon, 1992). Actualmente deficits sensoriales no son necesarios para el diagnostico de autismo y generalmente son explicados bajo el rubro de características asociadas (Happe, 1995)

Dentro de los signos mas comúnmente reportados en la literatura se encuentran patrones de hyporrespuesta e hyperrespuesta. La coexistencia de ambos patrones (hypo e hyperrespuesta) tambien ha sido descripta en individuos con diagnostico de autismo (Greenspan & Wieder, 1997; Hirstein et al., 2001). Además, basado en evidencia del Perfil Sensorial (Dunn, 1999) se describe a niños que son buscadores de sensaciones (Liss, et al. 2006). Esta ultima categorización esta menos clara y podría se parte de las categorizaciones anteriores. La tabla 1 describe las características esenciales de los patrones de déficit relacionados al procesamiento sensorial en el niño con diagnostico de autismo.

Para seguir leyendo: http://www.aisaargentina.com.ar/articulo-v.php?id=12

Nuevo Curso de Gustavo Reinoso en Argentina

¿Que es un desorden de integración Sensorial?

Video de you tube muy didáctico donde explica brevemente las disfunciones de integración sensorial. Por recomendación de un seguidor (Nico) lo cuelgo para los que lo quieran ver. En inglés... ya haremos uno en castellano!!
http://www.youtube.com/watch?v=6O6Cm0WxEZA&feature=related

Erna Blanche: trastornos sensoriales y los niños del espectro (TEA)

http://www.youtube.com/watch?v=pm3TgFELT80

Aunque está en inglés, me pareció super interesante este video de You Tube donde Erna explica las características sensoriales de los niños del espectro. Pasen y vean!!

Defensa Táctil

"La defensa táctil es un desorden sutil, pero serio. (...) Por lo general el niño táctilmente defensivo es hiperactivo y distraído y este es el aspecto que más molesta a los padres y maestros. Sin embargo no todos los niños hiperactivos y distraídos son así por un procesamiento táctil insuficiente.
El desorden neural que ocasiona que el niño sea táctilmente defensivo no necesariamente obstruye el aprendizaje, pero la incomodidad y las reacciones de comportamiento que este desorden ocasiona, sí interfieren en su proceso de aprendizaje. Con mucha frecuencia, el niño es inseguro emocionalmente. Parece que el desorden del sistema táctil también hace que las emociones se alteren fácilmente.

Los síntomas

La defensa táctil es la tendencia a reaccionar negativa y emocionalmente a las sensaciones del tacto. La reacción ocurre únicamente bajo ciertas condiciones. La mayoría de la gente reacciona de manera negativa a los estímulos táctiles particularmente ofensivos, como que un bicho nos camine por la piel o que una mano nos toque por sorpresa. AL niño táctilmente defensivo son muchas más las sensaciones del tacto las que le causan reacciones. Es extremadamente sensible a estímulos que otras personas difícilmente sienten. Las sensaciones del tacto ocasionan una alteración considerable en su sistema nervioso y producen emociones y comportamientos  negativos.
La inhibición es un proceso neurológico en el cual una parte del sistema nervioso impide que otra parte reaccione excesivamente a la entrada sensorial. Las sensaciones táctiles del rozar la ropa con la piel y las de la propia piel, entran constantemente al sistema nervioso de toda persona. Sin embargo la mayoría de la gente inhibe la percepción de estas sensaciones y evita que su sistema nervioso responda a ellas. El niño táctilmente defensivo no tiene suficiente actividad inhibidora, por lo que estas sensaciones y muchas otras, lo hacen sentir incómodo y quiere moverse por todos lados. Resulta muy difícil prestar atención en la escuela cuando su piel o su ropa se sienten incómodas y tiene que moverse todo el tiempo para reducir esta incomodidad.
Es posible que el niño prefiera usar una camisa o blusa de manga larga para tener los brazos cubiertos o que prefiera usar un sweter aún cuando sienta calor. Puede ser que evite la masa o al pintura para dedos, o que no quiera andar descalzo sobre el pasto o la arena. También es posible que no le guste que lo bañen o que no le guste pisar un charco porque el agua le salpica y activa excesivamente su sistema nervioso. Algunas telas como la lana, las telas sintéticas o las de textura tiesa le causen incomodidad.
Cuando se siente especialmente seguro, sobre todo con alguien a quien ama, posiblemente deje que lo toquen y lo aprieten más. En algunas ocasiones puede llegar a evitar hasta el contacto con su madre. El niño táctilmente defensivo se encuentra en un verdadero dilema, necesita que lo toquen más que a otros niños, pero es menos capaz de modular los estímulos táctiles y de usarlos para mantener su sistema nervioso equilibrado. Los padres de los niños táctilmente defensivos necesitan ser especialmente observadores y comprensivos. El amor por sí solo no es suficiente para aliviar los problemas de estos niños, pero sí ayuda. La terapia ayuda aún más. (...) Los parientes y amigos pueden llegar a ofenderse porque el niño rechaza sus abrazos y besos: llegan a  pensar que no le caen bien, cuando en realidad su rechazo no es nada personal. El pariente amistoso que quiere mostrar  su afecto pasando su mano por el cabello del niño puede llegar a ofender a su sistema táctil (...) El niño puede llegar a tener problemas para jugar con otros niños porque ellos no se dan cuenta cuando lo hacen sentir incómodo. Jugar a la mancha es una agonía. El niño no reacciona sólo al tacto sino también al temor de que alguien vaya a tocarlo. Se tocado desde atrás o si alguien no puede anticipar cuándo lo van a tocar, resulta especialmente amenazante, por lo que hacer esperar en una fila a un niño táctilmente defensivo es una invitación a un incidente. Entonces el maestro considera que el problema es un mal comportamiento y no se da cuenta de que el niño tiene una razón física para comportarse del modo en que lo hace.
A veces el niño con defensa táctil evita juguetes que a otros niños les gustan como los peluches,pero otros niños táctilmente defensivos buscan mayor cantidad de estimulación táctil confortable. La entrada táctil que se siente bien, organiza al sistema nervioso y ayuda a reducir las reacciones negativas. Es por eso que algunos niños defensivos tienen una necesidad especial de un osito de peluche o de una "manta de seguridad". Es posible que les guste enrollarse en una cobija mientras ven la televisión o que quizás quieran acostarse en una alfombra mullida.

Lista para verificar comportamientos de defensa táctil

Si su hijo muestra varias de las siguientes reacciones frecuente o consistentemente, está mostrando un comportamiento de defensa táctil. Si varios de esos comportamientos aparecen en conjunto con hiperactividad y con la dificultad de enfocarse en la tarea, es probable que sea táctilmente defensivo y deba recibir ayuda de un terapeuta de integración sensorial:

  1. Evita que le toquen la cara. Es posible que retire la cabeza si hay alguna cosa cerca de su cara. Lavarle   la cara puede ser especialmente difícil.
  2. Le resulta especialmente irritante que lo toquen durante el trabajo dental y se mueve mucho en la silla del dentista.
  3. Sufre cuando le lavan o le cortan el cabello.
  4. No le gusta que la gente lo toque,  ni siquiera de manera amistosa y agradable. Se retira cuando lo quieren abrazar o incluso cuando le dan una palmada en el hombro.
  5. Tocar al niño al vestirlo puede desencadenar una reacción negativa. Simplemente subirle las medias puede hacerlo reaccionar.
  6. No le gusta que lo bañen o le corten las uñas.
  7. Tiende a evitar el contacto físico con amigos, aún cuando le guste hablar con ellos y relacionarse.
  8. El hecho de que lo toquen desde atrás le resulta más amenazante que a otros niños.
  9. Sufre al estar cerca de la gente aún sin tocarla o sin que lo toquen a él.
  10. A menuda prefiere usar ropa de manga larga aunque tenga calor.
  11. Tiene una necesidad poco usual de tocar o evitar tocar ciertas superficies o texturas como una alfombra o cobija.
  12. Es sensible a ciertas telas y evita la ropa hecha de ese material
  13. No le gusta poner sus manos en la arena, en masa o en materiales similares.
  14. Evita andar descalzo especialmente en el pasto o en la arena
  15. De bebé sentía mucha incomodidad cuando le limpiaban la nariz o los oídos.

Texto extraído de "La integración sensorial y el niño" pág. 142, Jean Ayres

Nota: Actualmente hay varios estudios que comprueban que los niños del espectro autista suelen mostrar defensividad táctil.

La I.S. y los niños del espectro autista

Los niños  diagnosticados con patologías del espectro autista generalmente muestran muchos síntomas de un procesamiento sensorial insuficiente y su interacción con el ambiente físico  también se ve afectado.

Jean Ayres dedica un capítulo de su libro “La integración sensorial y el niño” a explicar los trastornos que presentan, a nivel sensorial, los niños autistas. En la época en que Ayres desarrolló la teoría no existía como en la actualidad una especificación detallada del espectro autista. Hoy conocemos que un niño puede presentar desde un Síndrome de Asperger, a un trastorno generalizado del desarrollo hasta un autismo profundo. Todos estos niños, en mayor o menor grado demuestran trastornos sensoriales. Por esta razón, extraigo a continuación algunos conceptos que Ayres escribió pensando en los niños autistas.

Desorden de procesamiento sensorial

Cuando los niños autistas colaboran lo suficientemente para someterse a pruebas estandarizadas de las funciones de integración sensorial, generalmente sus puntuaciones son similares a las del niño dispráxico. Se les dificulta la localización del estímulo táctil y saber dónde se encuentran sus manos cuando no pueden verlas. Tienen bastante dificultad en la planeación motora (…).
Existen tres aspectos del procesamiento sensorial insuficiente que encontramos en los niños autistas. Uno, la entrada sensorial no está siendo registrada correctamente en el cerebro del niño, por lo que pone poca atención a casi todas las cosas y en otras ocasiones reacciona excesivamente; dos, es posible que no module bien la entrada sensorial, en especial las sensaciones vestibulares y táctiles, por lo que posiblemente sea gravitacionalmente inseguro o táctilmente defensivo; tres, la parte de su cerebro que hace que quiera hacer cosas nuevas o diferentes, no opera normalmente, por lo que el niño tiene poco o ningún interés en hacer cosas propositivas o constructivas.

El registro de la información sensorial

La mayoría de la gente ha pasado por una calle conocida cierto número de veces y un día nota algo que nunca antes había visto. Nos preguntamos si ese letrero, el edificio o cualquier otra cosa es nueva y nos sorprende descubrir que siempre ha estado allí. Simplemente nuestro cerebro nunca antes había decidido que valiera la pena notar ese objeto. Generalmente ni siquiera nos damos cuenta de por qué atrajo nuestra atención en ese momento. En ocasiones, algo en la imagen del objeto era diferente, quizás el sol lo iluminaba de otra manera  y esta ligera diferencia causó  que nuestro cerebro registrara la imagen que antes había ignorado.

Hay una parte del cerebro que decide cuál entrada sensorial registramos y llama nuestra atención y, también decide si haremos algo con respecto a esa información. Esa parte no está trabajando bien en el cerebro del niño autista, por lo que no registra muchas cosas que los demás si notan. La respuesta del niño autista a la terapia será directamente proporcional a la insuficiencia en el funcionamiento de esa parte.

Las entradas auditiva y visual también se ignoran o no se registran con más frecuencia que otros tipos de estímulos sensoriales (…). Con frecuencia no reaccionan cuando caen o se golpean, como si no sintieran dolor, a menos que éste sea muy intenso. Sin embargo, algunos son excesivamente sensibles a las texturas de las cosas; cuando son pequeños es posible que se resistan a la comida sólida porque no les gusta su textura. Es posible que respondan negativamente a ser tocados por otra persona.

Con frecuencia el tacto con presión profunda es el tipo de estimulación táctil que produce una respuesta positivas y es posible que les guste acostarse entre dos almohadones y que algo pesado les ruede encima. O colocar sus manos debajo de objetos pesados y disfrutan de las sensaciones de presión que lastimarían al promedio de los niños. Quieren sentir algo pero quizás su cerebro sólo registra sensaciones muy fuertes. Algunos de estos niños actúan como si la mayoría del tiempo sus manos se sintieran incómodas y una presión fuerte las hiciera sentir mejor. A menudo, a los niños dispráxicos también les gusta el tacto de presión firme, pero parece que registran la entrada con mayor facilidad que el niño autista. El niño autista siente la entrada de su músculos y articulaciones mejor de lo que siente por medio de sus ojos o sus oídos. Jalar las piernas o los brazos estimula los receptores que se encuentran en los músculos y en las articulaciones y los niños autistas con frecuencia ofrecen sus brazos y sus piernas para que el terapeuta los jale. Insistimos en que parece que sólo las sensaciones muy fuertes- sensaciones tan fuerte que a otros dolerían- son registradas por el cerebro autista.

Los niños autistas buscan el movimiento y la estimulación tenazmente o los rechazan por completo. Ninguna de estas respuestas es normal. Algunos quieren enormes cantidades de movimiento y parece que obtienen mucho placer en esto.  Movimientos como girar o columpiarse no los hacen sentir mareados o con náuseas. Esto sugiere que su cerebro no registra la entrada vestibular como debiera (…).

A menudo se puede motivar al niño autista para que registre la entrada sensorial si se le proporciona un estímulo adecuado. Es por esta razón que las terapias que modifican el comportamiento (TCC) son efectivas con estos niños. La terapia de integración sensorial también trata de proporcionar un incentivo para que el niño registre las sensaciones, pero este incentivo es interno y natural. El placer de la estimulación vestibular durante la terapia ayuda a motivar al niño y también ayuda al cerebro a procesar otras entradas sensoriales, especialmente las visuales. Están más propensos a mirar al terapeuta a los ojos durante o inmediatamente después de movimientos corporales que comprenden mucha estimulación vestibular.

Es interesante, para los que dominan el idioma inglés, escuchar a la Dra. Temple Grandin hablar sobre sus trastornos sensoriales. Es altamente recomendable su libro "Atravesando las puertas del autismo".

Tips IV: Inseguridad Gravitacional

Si su hijo presenta Inseguridad Gravitacional (hipersesibilidad al movimiento) aquí le dejo algunos tips:

  • Respete el miedo del niño
  • No imponga movimientos
  • Otorgue control al niño sobre sus movimientos en el espacio
  • Trabaje con el niño cerca del piso o un puff
  • Permita que el niño vea hacia donde esta yendo
  • Proporcione actividades que requieran propiocepción (recuerde que la propiocepción es regulador del sistema vestibular)
  • Es bueno que estos chicos se sientan contenidos, desde lo visual y desde lo táctil.
  • Mantenga los pies del niño en el suelo
  • Respete el espacio personal

Más consejos de Jean Ayres

Ayude al niño a sentirse bien consigo mismo


Un desorden neurológico es suficiente desventaja, pero encima de ese desorden el niño generalmente tiene la desventaja de una autoimagen negativa. Hay tres cosas que contribuyen a esta autoimagen negativa: la manera en que el sistema nervioso trabaja, los sentimientos de frustración e inadecuación que surgen cuando el niño no puede hacer las cosas bien y las reacciones negativas de otras personas a lo que el niño hace. Los padres pueden hacer muchísimo para contrarrestar las reacciones negativas de otras personas y pueden ayudar considerablemente a reducir los sentimientos de frustración e inadecuación.


Un problema físico

El primer paso consiste en darse cuenta de que el problema del niño es de orden físico. Comprende la acción de impulsos eléctricos y químicos en su cerebro. Un desorden de comportamiento o un problema de aprendizaje que resulta de una disfunción cerebral, es un problema tan físico como una pierna rota o como el sarampión.

Cuando una persona tiene sarampión, no se siente en igualdad; está propensa a sentirse irritable y puede ser caprichosa y poco agradable. Más cosas le salen mal porque el problema físico del sarampión interfiere con el comportamiento de la persona. Cuando alguien tiene sarampión lo perdonamos y hacemos concesiones. Cuando alguien tiene un problema de integración sensorial, igualmente debemos perdonarlo y hacer concesiones. Usted puede desaprobar el comportamiento de su hijo, pero no permita que esto dañe el concepto que el niño tiene de sí mismo como persona. Hágale saber que a la gente no le gusta cuando se comporta mal, pero que esto no significa que él nunca le va a gustar a nadie. Ayúdelo a saber qué cosas son socialmente aceptables y después ayúdele a hacer esas cosas.
Si un niño está enfermo y vomita sobre la alfombra de la sala, usted puede decirle: “la próxima vez tratá de llegar al baño”, pero no lo castigue ni lo avergüence porque esta vez no lo hizo. De la misma manera no se debe castigar ni avergonzar a un niño que tiene mala coordinación, que no puede aprender a leer o a escribir, que controla su esfínter o que hace cosas que le disgustan a otros niños. Este niño necesita amor y aceptación más que el niño que no tiene estos problemas y necesita un mundo de apoyo emocional para ayudarlo a volverse más agradable.
Es extremadamente difícil aceptar que un niño esté alterado, que no coopera, que sea obstinado, malo u hostil. Es una prueba a la paciencia incluso de los padres más tolerantes. Requiere más paciencia de la que se puede esperar de cualquier padre. ¿Cómo se puede actuar ante tal comportamiento? Si usted recuerda que el niño tiene un problema que aunque no es visible, es físico, puede resultarle más fácil aceptar este comportamiento y esta disposición. Usted puede amarlo y él puede amarlo a usted. Los sentimientos que el niño tiene para sí mismo, reflejan parcialmente, los sentimientos que usted tiene hacia él.

Previniendo una crisis emocional

Reconozca que su sistema nervioso no es tan estable como el de los otros niños. Esto lo vuelve frágil emocionalmente. Demasiados estímulos, movimiento, gente, confusión, cambios de horario, ruido, exigencias o enfermedad, pueden ser la causa de que pierda el control de sus emociones. Esto es especialmente cierto si el niño es táctilmente defensivo o gravitacionalmente inseguro. Aprenda a sentir cuando su hijo está a punto de perder el control de sí mismo. Por ejemplo las fiestas de cumpleaños son las actividades más estresantes para algunos niños. Cuando usted  sienta que el niño no podrá manejar ciertos estímulos, retírelo de ese ambiente o reduzca la cantidad de estímulos del ambiente. A los niños no les gusta perder el control de sí mismos, pues cuando lo pierden se sienten peor con ellos mismos. Puede ayudar a su niño a mantener un buen concepto de sí mismo, apartándolo de las situaciones que puedan abrumar su sistema nervioso. También lo puede ayudar si usted misma conserva la calma; usted forma una parte importante del entorno de su hijo y el sistema nervioso del niño se ve afectado por el estado emocional de usted.

En lugar de castigo

Si su hijo pierde los estribos o el autocontrol, el castigo únicamente minará más aún, el concepto que él tiene de sí mismo. El niño ya se siente bastante mal por haber perdido el control y el castigo, además, lo hará sentir culpable y avergonzado. En lugar de castigo necesita algo que le ayude a recomponer la compostura. Un lugar tranquilo, alejado del stress, como puede ser su propia habitación, le ayudará más que cualquier otra cosa. Cuando el cerebro se desorganice no piense en castigos, piense en controlar la entrada sensorial del ambiente para ayudar a organizar ese cerebro.
Primero reduzca la sobrecarga sensorial y después proporcione sensaciones que ayuden a la organización. Un juguete de peluche, la manta favorita o una almohada conocida proporcionan el tipo de sensaciones que el niño necesita. Para algunos niños es mejor que los abracen y los carguen.
La acción de una mecedora puede ayudar. En el caso de un niño más pequeño un baño tibio puede resultar calmante. Las actividades al aire libre proporcionan entrada propioceptiva, la cual puede calmar el sistema nervioso del niño, especialmente si la temperatura es fresca, debido a que el aire fresco ayuda a modular el torrente de impulsos de la piel y con frecuencia reduce la hiperactividad.


Disciplina

Esto no significa que no deba disciplinar a su hijo. Todos los niños necesitan disciplina en ciertos momentos. Recompensar el buen comportamiento y retirar privilegios (como ver la televisión) por mal comportamiento es un principio básico de la disciplina. No entable un debate con el niño, simplemente dígale lo que usted está haciendo y por qué. Una vez que haya tomado la decisión de lo que el niño puede y no puede hacer, apéguese a ella; así es que piense dos veces antes de decir “no”. Para ser efectiva la disciplina debe ayudar a organizar el cerebro del niño antes que desorganizarlo; por tanto debe ser consistente, consciente de lo que está haciendo y sensible al efecto que usted está teniendo en el sistema nervioso de su hijo. 

Nota: " La integración Sensorial y el niño" de A. Jean Ayres (Pag. 193-195)

¿Que es una dieta Sensorial?

Es un Programa individualizado de actividades diarias que ayudan al niños con DSI a mostrar un mejor desempeño, mas atento y adaptable. En este caso la dieta se refiere a actividades sensoriales y no a alimentos.Una dieta sensorial incluye varias combinaciones de actividades que son elegidas por el Terapeuta Ocupacional de acuerdo a las necesidades del niño.

Integración Sensorial y Dieta

“Aunque la intervención directa es la pieza fundamental en el proceso de tratamiento, la implementación de una dieta sensorial individualizada generalmente cubre las necesidades sensoriales del niño durante el Día” (Wilbarger, 1995).Patricia Wilbarger desarrolló las primeras estrategias de intervención con dieta sensorial frente a una defensa sensorial.
La forma de tomar esta dieta es a través de intervalos regulares a lo largo del día. Para que sea efectiva, la dieta debe incluir "pequeños platos principales y variedad de aperitivos".
La dieta sensorial permite al niño ampliar sus oportunidades para recibir input sensorial en intervalos frecuentes, conectándolo mas hacia las actividades que tiene que hacer diariamente.
Debe cubrir todos los momentos del día, sobretodo aquellos dentro de la escuela y la casa.

Recomendaciones Generales


Cada niño procesa la estimulación sensorial de manera diferente.
El terapeuta Ocupacional debe discernir en que medida y contexto las actividades son apropiadas.
Debe conjuntamente con los otros cuidadores del niño monitorear sus respuestas a las estrategias para determinar la efectividad de la dieta.




Lineamientos para elaborar una Dieta 

Establezca tiempos específicos durante el día para una secuencia estructurada, como después del desayuno, después del colegio y antes de dormir.
Si es posible, brindar actividades que el niño quiera.
Deje que el niño juegue directamente. Mientras “más” puede significar más, vigilar que el niño no se sobreexcite. “Alto” significa alto inmediatamente.
Durante la actividad, observe y escuche las señales no verbales: relajación y expresión placentera suguieren un disfrute de la actividad; susurros o risa descontrolada sugiere que es tiempo de calmarse.
Por la variedad, cambie la rutina y el entorno.
Revisar que la dieta sea “nutritiva” y cubra las diferentes necesidades del niño.

( Extracto de Autor: Lic. Pedro Sánchez V. (Terapeuta Ocupacional)

Tips II: Defensividad Táctil

Si su hijo presenta Defensividad Táctil (Hiperresponsividad a los estímulos táctiles) estas sugerencias pueden ayudarlo a sentirse más regulado durante todo el día:

  • Respete el espacio personal
  • Permita al niño tener el control del estímulo táctil que recibe
  • Evite actividades que impliquen tacto suave
  • Proporcione estímulos inhibidores como presión intensa y propiocepción. (ej: para saludarse en vez de darse un beso, abrazarlo fuerte/ jugar a empujar antes de entrar a la escuela )
  • Si va a realizar actividades que impliquen ensuciarse las manos, proporcione siempre antes presión profunda (por ejemplo tener a mano una toalla para limpiarse con presión)
  • Anticípele al niño verbalmente antes de tocarlo
  • Reduzca la sobrecarga sensorial del ambiente: Baje la voz, utilice luz natural, trabaje primero en espacios pequeños.
  • Evite actividades que incluyan tacto ligero.


La defensa tactil es un desorden sutil, pero serio. Por lo general el niño táctilmente defensivo es hiperactivo y distraído y este es el aspecto que más molesta a los padres y a los maestros. La incomididad permanente y las reacciones de comportamiento que este desorden ocaciona pueden interferir en los porcesos de aprendizaje del niño. Con mucha frecuencia el niño es inseguro emocionalmente. El desorden en el sistema tactil hace que las emociones se alerten facilmente. 
Jean Ayres pone el siguiente ejemplo para entender la defensividad táctil: Imagine que usted está recostado en una playa soleada con los ojos cerrados y siente el cálido sol en sus pies descalzos. Repentinamente alguien pasa un palito rápido, pero ligeramente por la planta de su pie. Aunque su sistema nervioso se encontrara en un estado relajado, probablemente ese estímulo le causaría enojo o susto, aunque no sea doloroso. Su racción hubiera sido menos si la persona hubiera pasado el palito lenta y firmemente sobre su piel. Es así porque las sensaciones del tácto rápidas y ligeras tienen a exitar el sistema nervioso más que las sensaciones firmes. No se requiere una sensación intensa para provocar una reacción negativa y eso es particularmente cierto en un niño con defensividad táctil.

Dispraxia y Escuela

Efectos de la dispraxia en el desempeño escolar:
  • Muchos niños con dispraxia tienen un pobre rendimiento escolar, pero no todos.
  • Es posible ser dispráxico y aprender adecuadamente, pero es mucho más díficil.
  • Ser brillante ayuda a compensar el problema, pero no necesariamente hace que el niño se sienta mejor.
  • Una representación corporal insuficientemente organizada interfiere con la escritura, con colorear y con el dibujo. Pero también vuelve torpe al niño y hace que se confundan cuando juegan con otros chicos en el recreo
Los niños dispráxicos sueles presentar las siguientes características:
  • Tiene destrezas motoras pobres (uso de tijeras, caligrafía)
  • Déficit espacial y de construcción
  • Dificultad para aprender algún deporte o actividades como nadar, andar en bicicleta
  • Son chicos torpes, se caen con frecuencia, con pobre equilibrio. Pueden preferir tareas sedentarias como leer.
  • Pueden presentar dificultades en matemática y otras destrezas académicas como deletrear o leer.
  • Pobre organización de la conducta.
  • Los hitos principales del desarrollo suceden dentro de los parámetros normales
  • Destrezas de autocuidado retrasadas (abrocharse la ropa, atarse los cordones, etc.)